Representantes de estas cuatro centrales comparecieron esta mañana ante los medios de comunicación antes de tomar parte en una manifestación, que recorrió las principales calles de San Sebastián, bajo el lema en euskera "Mejorar las condiciones de trabajo y fortalecer la escuela pública".
Aseguraron que esta jornada de paro, convocada hoy en Gipuzkoa, mañana en Álava y el próximo jueves en Vizcaya, logró un seguimiento del 70 por ciento y afectó a "todos" los centros existentes en el territorio, que rondan los 150 o 160, medio centenar de los cuales se vieron obligados a cerrar totalmente sus instalaciones.
El departamento de Educación del Gobierno Vasco, por su parte, indicó en un comunicado que el seguimiento de la huelga fue del 48% entre los docentes de Gipuzkoa, donde se cerraron 34 de los 83 centros afectados directamente por esta movilización.
Los portavoces de los sindicatos convocantes, Jon Moñux (STEE-EILAS), Mari Carmen Urteaga (LAB), Xabier Expósito (ELA) y Luis Santiso (UGT), valoraron la incidencia de esta movilización con la que, según dijeron, pretenden denunciar el "inmovilismo" y la "cerrazón" del departamento de Educación del Gobierno Vasco.
Críticas a CC OO
Criticaron además el preacuerdo alcanzado ayer entre el Ejecutivo autonómico y Comisiones Obreras que, según aseguraron, tiene los "mismos contenidos" que ya fueron ofrecidos el pasado mes de enero y rechazados entonces por los representantes de los trabajadores.
Los puntos más relevantes del principio de acuerdo reconocen, además de la subida general para los empleados públicos, a la que hay que sumar el 0,5% de la EPSV (Itzarri) y el mantenimiento de los 134,60 euros anuales de la "capitalización de sexenios", un reparto de un fondo adicional de 9 millones para directores, jefes de estudios, secretarios, tutores y coordinadores de ciclo, además del compromiso de abordar la negociación de la carrera profesional docente en 2008.
También se acuerda un plan plurianual de consolidación de empleo para el período 2007-2011 dentro de este principio de acuerdo que, según STEE-EILAS, LAB, ELA y UGT, es insuficiente y es necesario mejorar en múltiples aspectos ya que, por ejemplo, "abre un peligroso camino de discriminación retributiva".
Aseguraron que los sindicatos continuarán con sus "medidas de presión" para mejorar las condiciones de trabajo de unos empleados que "no han recuperado el poder adquisitivo perdido en la última década".