En una de las jornadas más sangrientas de las últimas semanas, por lo menos 124 personas han muerto o han sido halladas muertas en Irak.
Un camión bomba suicida que se estrelló contra la sede del Partido Democrático del Kurdistán (PDK) en Majmur, en el norte del país, acabó con la vida de al menos 50 personas, mientras la explosión de un coche bomba el mercado de Sadriyah, en el centro de la capital, Bagdad, mató a otras 17, según las últimas cifras.
Por otra parte, el grupo Estado Islámico de Irak, vinculado con al-Qaeda anunció que había secuestrado a tres soldados estadounidenses en un ataque sucedido la víspera.
El portavoz militar estadounidense, general William Caldwell, confirmó que los tres desaparecidos eran soldados de EEUU e indicó que unos 4.000 militares participaban en el operativo de búsqueda de los desaparecidos.
Herido el alcalde de Majmur
Ziryan Othman, ministro de Salud del Gobierno regional kurdo, manifestó que al menos 50 personas murieron y 115 resultaron heridas en el atentado de Majmur, incluyendo el alcalde, Abdul Rahman Delaf, que también es un destacado escritor kurdo y director de la oficina del Partido Demócrata de Kurdistán.
El ataque, que tuvo lugar de las 10.30 de la mañana en Majmur, a unos 48 kilómetros al sur de Irbil, dañó las oficinas del Partido Demócrata de Kurdistán de Massud Barzani, líder de la región kurda autónoma del norte del país.
Makhmur fuera de las áreas controladas por los kurdos, pero tiene una importante población de dicha etnia. En la explosión también murió el jefe de la Policía y quedó destruida la oficina del alcalde, expresaron las autoridades.
Asimismo, en Bagdad, al menos 17 personas murieron y 46 resultaron heridas cuando un automóvil que estaba estacionado cerca de un concurrido mercado del centro explotó, dijeron las autoridades.
La detonación sucedió cerca de las 14:45 de la tarde (12:45, en España) en la plaza Wathba, cerca del mercado Sadriya, una de las principales áreas comerciales de la capital. La Policía dijo que entre los muertos había tres policías, y otros cinco entre los heridos.
Sadriya ha sido escenario de numerosas explosiones, generalmente provocadas por insurgentes suníes que atacan las zonas comerciales para matar a la mayor cantidad posible de personas.
El 18 de abril, 127 personas murieron en un ataque con un coche-bomba en la misma área.