Representantes de estas cuatro organizaciones comparecieron hoy en rueda de prensa en Bilbao para explicar los motivos de estos paros, que tendrán lugar el día 15 en Gipuzkoa, el 16 en Álava, el 17 en Vizcaya y el 24 en los tres territorios. Las tres primeras jornadas están dirigidas a los docentes y la última a todos los estamentos.
Los representantes sindicales hicieron un llamamiento a CCOO, que ha mantenido una dinámica propia a lo largo de todo el conflicto, para que se sume a las movilizaciones, a pesar de que no exista un acuerdo sindical pleno en todas las reivindicaciones.
Los sindicatos criticaron la falta de voluntad de diálogo y de acuerdo que, según dijeron, ha mostrado el departamento de Educación en los últimos meses y le reprocharon que "no haya atendido" la llamada de atención que supuso el "éxito" de las huelgas parciales desarrolladas a finales del pasado año.
Aseguraron que desde mayo no ha habido nuevos contactos entre el departamento de Educación y los sindicatos y acusaron al Gobierno de sustituir la vía del diálogo por la emisión de decretos "que arrinconan la negociación".
OPE "sin apoyo sindical"
Criticaron especialmente que el departamento haya sacado adelante una Oferta Pública de Empleo (OPE) "sin ningún apoyo sindical" y que haya comunicado, "aprovechando las vacaciones de Semana Santa", a los sustitutos "estables" la pérdida de esta condición.
Los sindicatos, entre otras cuestiones, demandan reducción de jornadas para los docentes mayores de 55 años y otras medidas para renovar la plantilla y hacer frente a las necesidades de sustituciones.
Defienden también la necesidad de aumentar las plantillas y de disminuir el ratio de alumnos por aula, sobre todo en los cursos de 2 a 3 años.
Al sistema educativo, según los sindicatos, se le exige cada vez más, por lo que es preciso dotarlo de medios para hacer frente a estas demandas: integración de los inmigrantes, inclusión de las nuevas tecnologías, normalización lingüística y problemas de convivencia en los centros.
En el terreno salarial, según los sindicatos, los docentes vascos han perdido en los últimos un 18% de poder adquisitivo, por lo que reclamaron medidas "universales" para corregir esta situación, que vayan más allá del fondo de 9 millones de euros propuesto por el Gobierno para repartir "en función solamente de los cargos que se asuman".