El diputado foral para el Desarrollo Sostenible, Luis María Oyarbide, acompañado por otros responsables de su departamento, presentó en una rueda de prensa en San Sebastián estos datos con los que, según dijo, se cumplen "con creces" los objetivos marcados en el plan PIGRUG.
Oyarbide aseguró que, con la puesta en marcha del quinto contenedor el próximo año en Gipuzkoa, es posible que los objetivos de la UE sobre la necesidad de que el 50% de los residuos sean recogidos de forma selectiva para 2020 sea ya una realidad en esta provincia en 2010.
Explicó que la Diputación ha llevado a cabo un estudio sobre los elementos que contienen las bolsas de basura de los guipuzcoanos, tras recoger muestras en 70 rutas por las que transcurren camiones cargados de desperdicios domésticos.
Bolsa de basura media
De esta manera, se ha podido constatar que el 26,1% de los desperdicios corresponden a alimentos vegetales no cocinados y el 2,2% a restos de poda y jardín, desechos que, en ambos casos, se podrán depositar en el quinto contenedor que se implantará próximamente en el territorio.
El jefe del Servicio de Medio Ambiente, Javier Ansorena, fue el encargado de desgranar los datos de este estudio, según el cual el 6,8% de las basuras de los ciudadanos lo componen los pañales tanto de uso infantil como adulto, mientras que el 6,7% procede de textiles.
También se detecta la presencia de otros productos que se recogen de forma selectiva, pero que se encuentran en las bolsas de basura como son papel y cartón (13,8%), vidrio (5,6%), y envases tanto plásticos (11,4%) como de otros materiales (4,9), entre los que destacan los férricos.
Oyarbide dijo que la Diputación Foral pedirá a la ciudadanía nuevos esfuerzos en lo que se refiere a separación de residuos con el objetivo de cumplir las previsiones fijadas por la Unión Europea con una década de antelación.
Incremento de los residuos industriales
El director foral de Medio Ambiente, Aitor Aranguren, por su parte, repasó los datos de generación de residuos urbanos en este territorio que, según dijo, se encuentra prácticamente estancada al fluctuar entre los 400 y los 412 kilos por habitante y año en el período 2000-2006.
Sin embargo, los residuos industriales, comerciales e institucionales asimilables a los domiciliarios sí han experimentado un incremento en los últimos años debido al aumento de los embalajes usados en los transportes, pero también a la inclusión en este apartado de basuras que antes no eran contabilizadas dentro del mismo.
De esta manera, los residuos urbanos han pasado de 352.674 toneladas en el año 2000 a 460.393 toneladas en el 2006, mientras que la recogida selectiva ha aumentado de manera ininterrumpida en este período hasta alcanzar el 38,2% en 2006.
La Diputación de Gipuzkoa celebrará a partir del próximo martes la Semana de la Prevención en materia de residuos urbanos con la celebración de diferentes actos como jornadas informativas y firmas de convenios.