En una entrevista a Euskadi Irratia, recogida por Europa Press, Imaz se refirió a la polémica generada con EA sobre este asunto, a los que se refirió como "debates políticos que se dan en las sociedades normalizadas" y que "hay que tomar con normalidad".
El dirigente de la formación jeltzale insistió en que "esto no fue una propuesta del PNV, sino un acuerdo institucional". "El Organo de Coordinación tributaria (OCT) tomó una decisión y yo creo que EA debería mostrar su apoyo, porque de cuatro instituciones, en tres, en el Gobierno vasco, y en las diputaciones de Vizcaya y Gipuzkoa, EA es miembro", argumentó.
Imaz aseguró que, por encima de todo, sería "verdaderamente conveniente" aprobar el impuesto sobre las empresas "cuanto antes", aunque, "formalmente", el plazo concluye el 30 de diciembre.
"Creo que en las próximas semanas y meses puede haber el modo, y lo vamos a intentar, para poder construir una mayoría en las Juntas generales, para que el 28% salga adelante, para que Gipuzkoa no tenga desventajas en relación a Bizkaia y Alava a la hora de atraer a empresas e inversiones", concluyó.
EA: "Lo importante son las deducciones
La presidenta de Eusko Alkartasuna, Begoña Errazti, consideró hoy que el tipo en el Impuesto de Sociedades "casi es lo de menos" y señaló que lo importante "son las deducciones" que las empresas puedan tener después, que permitan "un tipo real mucho más bajo", a la vez que consideró "fundamental" la armonización fiscal.
En su intervención en 'Fórum Europa. Tribuna Euskadi', consideró que se ha generado un debate "muy falso" en relación al Impuesto de Sociedades y señaló que "si el 32,5% del año pasado era bueno para la competitividad de las empresas, ¿por qué el 30% es malo?".
Errazti señaló que en EA quieren hacer política "pensando en la globalidad de país, sin debilitarlo por la existencia de realidades provinciales y desarmonizaciones que solamente provocan diferencias y problemas".
A su juicio, en el tema del Impuesto de Sociedades la armonización fiscal es "fundamental" para EA, por lo que consideró "frívolo dejarlo al albur de una correlación de fuerzas u otra, pensando como pensamos que debería ser competencia del Gobierno Vasco y del Parlamento vasco".
También apostó por una manera de hacer política "con transparencia y claridad, además de la necesaria lealtad en el funcionamiento de los cargos públicos y de las administraciones".
En ese sentido, aseguró que la posición de EA en lo referente al Impuesto de Sociedades ha sido "la de posibilitar un acuerdo satisfactorio para el desarrollo empresarial, no así el partido que toma la decisión, legítima por otra parte, el PNV, de pactar el tipo del 28% con el PP".
Errazti criticó que el PNV "no contó con sus socios de Gobierno en las diputaciones de Bizkaia y Gipuzkoa, EA". "La lógica y la lealtad institucional hablan de negociar previamente con el que se ha pactado el programa de gobierno, con el socio de Gobierno, con EA, ese tipo para las empresas grandes, pero no lo hicieron y se rompió un compromiso adquirido ya con el IRPF", subrayó.
La dirigente abertzale señaló que el argumento esgrimido es que los acuerdos del Organo de Coordinación Tributaria "son de rango institucional y no partidario y que, por lo tanto, hay que respetarlos". A su juicio, "es evidente que no es así, porque en las Juntas Generales se han aprobado una serie de modificaciones propuestas por EA en el Impuesto de Sociedades, variando lo acordado en el OCT", como en el caso del tipo para las cooperativas.
Razones de Errazti
Errazti explicó que EA defiende un tipo superior al 28% porque "la pequeña diferencia que ahora mismo se está defendiendo en el Impuesto de Sociedades tiene una importancia mesa en cuanto a la competitividad de las empresas grandes, pues depende de otros factores, fundamentalmente unidos a los buenos resultados que están teniendo en los últimos años y que esperan continúen".
Destacó que cuando se dice que la media europea de este impuesto se encuentra en el 25% "no se dice la verdad", sino que es una "media aritmética" y "teniendo en cuenta que la media real es del 30%".
Errazti explicó que su formación aceptaba llegar al 30% con una rebaja en el 2,5%, "siguiendo la tendencia que baja la media europea" y reiteró que "el tipo teórico tampoco importa tanto, y sí el tipo real que es el que en realidad pagan las empresas, que está en torno al 17%".
"EA -dijo- no quería café para todos en el 28%, sino que partiendo de un tipo más alto se prime, vía deducciones, aquellas empresas que potencian la inversión en activos fijo, I+D+i, formación y creación de empleo, que apuesten por su futuro, se afiancen firmemente en nuestro tejido económico y que nos ofrezcan realmente permanencia y futuro para nuestra economía, sin riesgo de deslocalización".
Errazti insistió en que la posición de EA ha sido "muy pensada y muy a largo plazo" y aseguró que su pretensión es "construir país, pero no aliándonos con quienes están recurriendo sistemáticamente nuestra fiscalidad, sino pensando en los ciudadanos y su futuro".
"Ni socialdemocracia de pose, ni rojos telepredicadores, ni bingos, sino una realidad fiscal sólida y única para todo el país, no sometida a vaivenes y bien definida su reversión en la sociedad, porque lo contrario, cuando se plantea desde la prepotencia, es no pretender ni el acuerdo ni el consenso", concluyó.