Hallan un centenar de objetos de hace 22.000 años en el parque de Ametzagaina

El yacimiento, analizado por Aranzadi, parece ser el asentamiento más antiguo de la ciudad y con la peculiaridad de estar situado al aire libre. Los utensilios encontrados eran comunes en el Paleolítico Superior.

ANA VOZMEDIANO

SAN SEBASTIÁN. DV. Son un centenar de objetos de piedra tallada, utilizados para cortar y habituales en el Paleolítico Superior europeo. Y han sido encontrados en los terrenos del futuro parque de Ametzagaina, cerca del barrio de Intxaurrondo, en unas catas realizadas por la Sociedad de Ciencias Aranzadi que han resultado fructíferas.

El alcalde de la ciudad, Odón Elorza, informó ayer de este hallazgo, que supone en la práctica, el hallazgo del primer asentamiento humano que existió en Donostia y, probablemente, en su comarca. Al parecer, no se habían registrado datos fiables sobre su existencia, pero Aranzadi sí había alertado al Ayuntamiento sobre la aparición en la zona de algunos restos de silex, material empleado en los utensilios que se utilizaban, por ejemplo, para cortar pieles.

Esta zona de Ametzagaina es la primera que va a habilitarse como parque de toda la extensión que ocupa y, antes de comenzar las obras, que entre otros trabajos implica algún movimiento de tierras, Elorza decidió encargar a Aranzadi unas catas en la zona

Durante dos meses, arqueólogos de esta entidad han realizado una labor concienzuda y han encontrado este centenar de instrumentos que, según fuentes consultadas, son comunes en los yacimientos del Paleolítico Superior Europeo. Se trata de raspadores, buriles o cuchillos que tenían diversas funciones para el corte, sobre todo, de pieles..

Las más antiguas

Y utensilios que, según las primeras estimaciones, datan de hace unos 22.000 años, aunque, el propio Elorza lo reconocía ayer, podrían ser más antiguas y proceder, incluso, de hace 26.000. «Parece que los expertos coinciden en que se trata del asentamiento más antiguo de nuestra ciudad. Y, además, se encuentra al aire libre».

Esa es una de las peculiaridades de este hallazgo, que los instrumentos que utilizaron estos antepasados del donostiarra no se encuentran en una cueva o en sus proximidades como suele ser habitual. Landarbaso es un ejemplo de ello.

Esta característica de ser un lugar al aire libre, dicen las fuentes consultadas, ha provocado que el asentamiento estuviera expuesto a los avatares de la climatología y también que los restos orgánicos, incluidos los huesos de los humanos que utilizaron estos buriles para sus tareas, hayan desaparecido.

Lo que sí es conocido es que los hombres de este periodo en el que se han catalogado los restos eran del tipo homo sapiens. O que vivían en un clima mucho más frio que el actual, dedicándose sobre todo a la caza.

Nuevas labores

Las catas arqueológicas en las que han aparecido estos restos prehistóricos son las primeras que se han realizado por parte de los expertos de la Sociedad Aranzadi en esta zona de Ametzagaina, con excavaciones que han profundizado alrededor de un metro.

Los trabajos, sin embargo, parece que van a continuar y lo que se está culminando ahora están centrados en los restos de este asentamiento de Ametzagaina.

El Ayuntamiento seguirá respaldando la iniciativa hasta que Aranzadi dé las excavaciones por concluidas, pero además se continuará con todas las labores de identificación. Algunos de los trabajos no deberían interferir en la primera fase de las obras de acondicionamiento del parque de Ametzagaina, aunque éstos se cuentran sujetos a estas excavaciones de la Sociedad.

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