Somos un territorio muy pequeño y para nuestra dimensión lo cierto es que nuestro potencial deportivo sigue siendo excelente. Es tal la cantidad de equipos que tenemos, que es inevitable que cada año haya alguno que entre en crisis. Lo que no es tan frecuente es que los deportes y los equipos afectados tengan tanto impacto en la población. Ésa es probablemente la razón de que la sensación este año sea diferente.
Lo que le pasa a la Real no es consecuencia de la labor del nuevo Consejo. Llevamos siete u ocho años, salvo la excepción del subcampeonato, en los que el primer equipo guipuzcoano lo pasa mal. No podemos olvidar que la Real no está compitiendo en igualdad de condiciones. Otros tienen un potencial económico mucho mayor y algunos manejan un nivel de endeudamiento tan elevado que en países como Francia no les permitirían jugar, pero siguen fichando y gastando por encima de lo que tienen. También es verdad que el trabajo formativo no se ha hecho tan bien como en otras épocas, pero el rendimiento de la cantera no tiene nada que ver con las matemáticas y no siempre salen jugadores de la talla de Xabi Alonso.
El Bidasoa ha tenido que ir reduciendo paulatinamente su presupuesto y compite con rivales mucho más fuertes en ese aspecto. Además, ha tenido una suerte horrorosa con las lesiones. Está disputando dos competiciones y eso se nota cuando estás tan limitado. La hazaña fue clasificarse para Europa el año pasado con el presupuesto que manejaba.
El Bruesa está en una Liga muy competitiva y era previsible que el año fuera difícil. La apuesta por el jugador estrella fue la única que le salió mal. Es su primer año y eso le limita porque ha tenido que hacer frente a desembolsos extraordinarios. Pero han conseguido llenar Illumbe y captar miles de socios. Han hecho muchas cosas bien.
El Bera Bera está inmerso en un ciclo delicado. Cambio de entrenador, cambios importantes en la plantilla, problemas de lesiones... Por eso la Liga está saliendo mal, pero creo que no van a tener problemas para salvarse. Desde el punto de vista de la gestión la situación es más estable que otros años. Es un año de transición y ahora se trata de hacer un esfuerzo para no caer.