Las Juntas Generales comenzaron hoy a analizar
el informe técnico sobre tarificación elaborado por un grupo de expertos sobre la posibilidad de ampliar los peajes de la A-8 (Bilbao-Behobia) y AP-1 (Eibar-Vitoria), que se mantienen, a la N-I, Beasain-Durango y autovía de Navarra.
El juntero de PNV, Patxi Agirre, recordó que la construcción de infraestructuras como la Autovía del Urumea "van a tener unos costos de mantenimiento extraordinarios" por lo que consideró que "a la hora de abordar el nuevo sistema de tarificación, tenemos que incluir toda esta serie de cuestiones". Por su parte, el juntero del PSE-EE, Miguel Buen, señaló que "el cobro de la utilización de nuestras carreteras de alta capacidad con un canon social para los guipuzcoanos, no es ningún despropósito".
El juntero de EB Elías Maestro apostó por establecer un "peaje duro" para el transporte transnacional y un canon social para los usuarios guipuzcoanos que, "con sus impuestos, ya han pagado suficiente las infraestructuras viarias". Asimismo, defendió que el dinero recaudado a raíz de los peajes o el canon social, "sirva para el mantenimiento de las carreteras y, en ningún caso, para la construcción de nuevas vías".
Por su parte, el juntero del PP, Iñigo Manrique, consideró que el el estudio de tarificación encargado por la Diputación de Gipuzkoa "supone empezar la casa por el tejado" y que en el informe "se parte de la obligación de establecer peajes, para luego justificarla tomando como excusa una serie de datos objetivos que interesan para este fin".
"No hay que olvidar que toda Gipuzkoa es un eje transeuropeo y, por tanto, no es de recibo el argumento de que, como la competencia en carreteras es nuestra, lo tenemos que solucionar nosotros solos. Esto nos obliga a un esfuerzo descomunal, injusto y alejado de cualquier pretendido equilibrio", subrayó.
Asimismo, expresó su preocupación por "la segura restricción de la movilidad, fruto de unos peajes que con estos planteamientos no tienen alternativa, en forma de otras carreteras gratuitas, un plan de transporte público o un ferrocarril en condiciones".
Aralar, por su lado, denunció que PNV y EA "no tienen ningún interés en aclarar antes de las elecciones si implantarán peajes en la N-1 y la A-15". A juicio de la juntera de esta formación, Rebeka Ubera, el PNV "está interesado en mantener el sistema actual de peajes, así como en extenderlo a otras vías, porque, a más peajes más ingresos para la empresa privada que gestiona los mismos".
Ubera consideró necesario que los usuarios del vehículo privado colaboren también en la financiación de las autopistas, "pero de una manera razonable y no abusiva". Así, defendió que se implante un sistema de viñeta anual barata "que sea una especie de tarifa plana para utilizar las autopistas durante todo el año".